Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): qué es y cómo funciona

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), del inglés Acceptance and Commitment Therapy, es una forma de psicoterapia basada en principios conductuales y contextuales que busca desarrollar una mayor flexibilidad psicológica.

En lugar de intentar eliminar todos los pensamientos o emociones desagradables, la terapia ACT ayuda a aprender nuevas formas de relacionarse con esas experiencias y a actuar de acuerdo con aquello que es importante para cada persona.

El objetivo no es sentirse bien en todo momento, sino poder avanzar hacia una vida significativa incluso cuando aparecen pensamientos, emociones o circunstancias difíciles.

¿Qué es la Terapia de Aceptación y Compromiso?

La Terapia de Aceptación y Compromiso es un enfoque psicoterapéutico desarrollado a partir de la tradición de las terapias conductuales y contextuales.

ACT parte de una idea fundamental: intentar controlar o evitar constantemente determinadas experiencias internas —como pensamientos, recuerdos, emociones o sensaciones físicas— puede terminar limitando nuestra vida.

Por eso, en lugar de convertir la eliminación del malestar en el objetivo principal, ACT trabaja para aumentar la capacidad de aceptar las experiencias internas que no podemos controlar, permanecer en contacto con el momento presente y realizar acciones relacionadas con nuestros valores.

La flexibilidad psicológica es uno de los conceptos centrales de este modelo.

¿Cómo funciona la terapia ACT?

La terapia ACT utiliza diferentes estrategias y ejercicios para ayudar a la persona a modificar su relación con sus pensamientos y emociones.

Uno de sus objetivos es identificar cuándo estamos actuando principalmente para evitar el malestar y explorar otras posibilidades de respuesta.

Por ejemplo, una persona puede dejar de hacer determinadas actividades por miedo a sentir ansiedad. Aunque evitar esas situaciones puede proporcionar alivio a corto plazo, a largo plazo puede hacer que la ansiedad tenga cada vez más influencia sobre su vida.

Desde ACT se trabaja para que la persona pueda observar esa experiencia, relacionarse de otra manera con sus pensamientos y emociones y recuperar progresivamente conductas que sean importantes para ella.

Los 6 procesos de la Terapia de Aceptación y Compromiso

El modelo ACT suele explicarse mediante seis procesos psicológicos relacionados entre sí. Estos procesos contribuyen al desarrollo de la flexibilidad psicológica.

1. Aceptación

Aceptar no significa resignarse ni estar de acuerdo con una situación.

En ACT, la aceptación implica permitir que determinadas experiencias internas estén presentes sin dedicar todos los esfuerzos a luchar contra ellas, especialmente cuando intentar eliminarlas no funciona.

Puede tratarse de emociones como miedo, tristeza, culpa o ansiedad, así como de pensamientos o sensaciones físicas desagradables.

2. Defusión cognitiva

La defusión consiste en aprender a observar los pensamientos como pensamientos, en lugar de asumir automáticamente que todo lo que pensamos es cierto o que debemos actuar siguiendo cada pensamiento.

Por ejemplo, existe una diferencia entre:

«Soy un fracaso»

y:

«Estoy teniendo el pensamiento de que soy un fracaso».

El contenido puede parecer similar, pero la segunda formulación introduce cierta distancia y permite observar el pensamiento sin quedar completamente atrapado en él.

3. Contacto con el momento presente

ACT incorpora estrategias para desarrollar una relación más flexible con la experiencia presente.

Esto implica prestar atención a lo que está ocurriendo aquí y ahora, en lugar de quedar constantemente atrapado en preocupaciones sobre el futuro o en acontecimientos del pasado.

La atención al presente también puede ayudar a identificar qué está ocurriendo internamente y qué opciones de respuesta están disponibles en cada momento.

4. El yo como contexto

Este proceso está relacionado con la capacidad de observar nuestros pensamientos, emociones y experiencias sin reducir nuestra identidad a ellos.

Una persona puede experimentar ansiedad sin que «ser una persona ansiosa» tenga que definirla por completo.

El objetivo es desarrollar una perspectiva más flexible sobre uno mismo y sobre las experiencias que aparecen a lo largo de la vida.

5. Valores

Los valores representan aquello que una persona considera importante y la dirección que quiere dar a su vida.

ACT trabaja para identificar valores personales en diferentes ámbitos, como las relaciones, la familia, el trabajo, los estudios, la salud, la amistad o el crecimiento personal.

Los valores no son objetivos que se alcanzan definitivamente, sino direcciones que pueden orientar nuestras decisiones.

6. Acción comprometida

Una vez identificados los valores importantes, ACT busca convertirlos en acciones concretas.

La acción comprometida consiste en avanzar hacia aquello que importa, incluso cuando aparecen obstáculos, pensamientos desagradables o emociones difíciles.

Esto no significa actuar siempre de la misma manera ni ignorar las circunstancias. Se trata de desarrollar una conducta flexible y orientada hacia los valores.

Estos seis procesos forman parte del modelo contemporáneo de ACT y se relacionan con el objetivo general de aumentar la flexibilidad psicológica.

¿Para qué puede utilizarse la terapia ACT?

ACT se ha estudiado en diferentes problemas psicológicos y ámbitos relacionados con la salud. La evidencia disponible debe interpretarse teniendo en cuenta el problema concreto, las características de cada persona y la calidad de los estudios disponibles.

Entre los ámbitos en los que se ha investigado ACT se encuentran:

  • ansiedad y preocupaciones persistentes;
  • depresión;
  • estrés;
  • problemas relacionados con el dolor crónico;
  • dificultades emocionales;
  • problemas relacionados con la evitación experiencial;
  • dificultades en las relaciones;
  • adaptación a determinadas enfermedades y situaciones vitales.

La APA considera que la práctica psicológica basada en la evidencia debe integrar la mejor investigación disponible con la experiencia clínica y las características, preferencias y circunstancias de cada persona.

Por este motivo, no debería entenderse ACT como una terapia que funciona de la misma manera para todas las personas o para todos los problemas psicológicos.

Terapia ACT para la ansiedad

Cuando una persona experimenta ansiedad de forma frecuente, puede comenzar a organizar su vida alrededor de evitar aquello que teme.

Por ejemplo, puede evitar determinadas situaciones sociales, dejar de realizar actividades que antes disfrutaba o posponer decisiones por miedo a sentirse mal.

ACT puede trabajar sobre esta relación entre ansiedad y evitación, ayudando a desarrollar una mayor capacidad para experimentar las sensaciones y pensamientos relacionados con la ansiedad mientras se recuperan progresivamente conductas importantes para la persona.

El objetivo no tiene por qué ser conseguir que la ansiedad desaparezca completamente antes de actuar, sino aprender a responder de una forma más flexible ante ella.

Terapia ACT para la depresión

En la depresión pueden aparecer patrones de aislamiento, pérdida de interés, inactividad, pensamientos negativos y reducción de actividades significativas.

Desde ACT se pueden explorar estos patrones y trabajar sobre la relación que la persona mantiene con sus pensamientos y emociones, al mismo tiempo que se identifican valores y acciones que puedan favorecer una vida más activa y significativa.

La elección del tratamiento debe realizarse teniendo en cuenta las características y necesidades individuales de cada persona.

¿En qué consiste una sesión de terapia ACT?

No existe una única estructura de sesión válida para todas las personas.

Dependiendo del caso, el profesional puede explorar situaciones concretas, identificar patrones de evitación, trabajar con pensamientos y emociones, utilizar ejercicios experienciales o de atención plena y analizar qué acciones están relacionadas con los valores de la persona.

Algunas intervenciones pueden parecer sencillas, pero su objetivo es facilitar cambios en la manera en que la persona se relaciona con sus experiencias internas y con su comportamiento.

Ejercicios utilizados en Terapia ACT

Los ejercicios empleados en ACT pueden variar según los objetivos terapéuticos.

Algunos ejemplos son:

Observar los pensamientos

En lugar de intentar discutir inmediatamente con un pensamiento, se puede practicar su observación y reconocerlo como un evento mental.

Identificar valores personales

Se pueden explorar diferentes áreas de la vida para identificar qué aspectos son realmente importantes para la persona.

Diferenciar valores y objetivos

Un objetivo puede alcanzarse, mientras que un valor funciona más como una dirección.

Por ejemplo, «pasar más tiempo con las personas que quiero» puede convertirse en acciones concretas relacionadas con un valor como el cuidado de las relaciones.

Practicar atención al presente

Los ejercicios de atención plena pueden utilizarse para aprender a observar pensamientos, emociones y sensaciones sin reaccionar automáticamente ante ellos.

Dar pequeños pasos hacia los valores

La acción comprometida puede comenzar con cambios pequeños y realistas que acerquen a la persona a aquello que considera importante.

Estos ejercicios no sustituyen una intervención psicológica profesional y su utilidad depende de las circunstancias de cada persona.

¿La Terapia ACT intenta eliminar los pensamientos negativos?

No necesariamente.

Una de las diferencias importantes de ACT respecto a determinados enfoques centrados en el control de pensamientos es que no considera imprescindible eliminar los pensamientos desagradables para poder vivir de acuerdo con nuestros valores.

Una persona puede tener pensamientos de miedo, inseguridad o fracaso y, al mismo tiempo, aprender a actuar de una manera coherente con aquello que considera importante.

La finalidad es modificar la relación con esas experiencias y aumentar la flexibilidad psicológica.

ACT y mindfulness: ¿son lo mismo?

No.

El mindfulness o atención plena es un conjunto de prácticas y procesos relacionados con la atención y la conciencia del momento presente. ACT incorpora procesos relacionados con la atención al presente y la aceptación, pero forma parte de un modelo psicoterapéutico más amplio.

ACT también trabaja con valores, defusión cognitiva, perspectiva sobre uno mismo y acción comprometida.

¿Es la Terapia ACT adecuada para mí?

No existe una terapia que sea la mejor opción para todas las personas.

La elección de un tratamiento psicológico depende de factores como el problema que presenta la persona, sus objetivos, sus circunstancias, sus preferencias y la evidencia disponible para ese problema concreto.

Si estás pensando en comenzar una terapia, un profesional cualificado puede ayudarte a valorar qué enfoque puede ser adecuado en tu situación.

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Aviso sobre la información de este artículo

Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. No constituye un diagnóstico ni sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento realizado por un profesional sanitario cualificado.

La información disponible sobre las intervenciones psicológicas continúa evolucionando y la eficacia de una intervención puede variar según el problema y las características de cada persona. La práctica psicológica basada en la evidencia debe integrar investigación científica, experiencia profesional y las circunstancias y preferencias individuales.