Contents
- 1 ¿Qué es el trastorno del control de impulsos?
- 2 ¿Cuáles son los principales trastornos del control de los impulsos?
- 3 Síntomas de un problema de control de impulsos
- 4 ¿Por qué aparecen los problemas de control de impulsos?
- 5 ¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica?
- 6 Tratamiento del trastorno del control de impulsos
- 7 ¿Se puede superar un problema de control de impulsos?
- 8 Diferencia entre impulsividad y trastorno del control de impulsos
- 9 Preguntas frecuentes
- 9.1 ¿Qué es una persona con problemas para controlar sus impulsos?
- 9.2 ¿La impulsividad siempre es un trastorno?
- 9.3 ¿Qué trastornos están relacionados con el control de los impulsos?
- 9.4 ¿El juego patológico es un trastorno del control de impulsos?
- 9.5 ¿Los problemas de control de impulsos tienen tratamiento?
- 9.6 ¿Cuándo debo consultar con un psicólogo?
- 10 Encuentra un psicólogo
El trastorno del control de impulsos hace referencia a un conjunto de problemas psicológicos en los que existe una dificultad persistente para resistir determinados impulsos o deseos, incluso cuando actuar sobre ellos puede provocar consecuencias negativas para la propia persona o para otras.
Las conductas impulsivas pueden generar malestar, conflictos familiares y sociales, problemas laborales o económicos y dificultades para mantener el control sobre determinadas situaciones.
No todas las conductas impulsivas implican necesariamente un trastorno. Para determinar si existe un problema psicológico es necesario valorar la frecuencia, intensidad y consecuencias de los comportamientos, así como el contexto en el que aparecen.
¿Qué es el trastorno del control de impulsos?
Las personas tenemos impulsos y deseos que no siempre llevamos a cabo. En determinados trastornos del control de los impulsos, sin embargo, puede existir una dificultad repetida para resistir una conducta determinada.
Habitualmente se produce una sensación creciente de tensión, urgencia o malestar antes de realizar la conducta. Después de llevarla a cabo puede aparecer una sensación temporal de alivio, seguida en algunos casos de culpa, arrepentimiento o malestar.
La CIE-11 describe estos trastornos como dificultades repetidas para resistir un impulso, pulsión o necesidad de realizar una conducta gratificante a corto plazo pese a sus posibles consecuencias perjudiciales a largo plazo.
¿Cuáles son los principales trastornos del control de los impulsos?
Dentro de esta categoría existen diferentes problemas psicológicos con características específicas.
Trastorno explosivo intermitente
Se caracteriza por episodios repetidos de pérdida de control sobre impulsos agresivos, que pueden manifestarse mediante arrebatos de ira, agresiones o conductas destructivas.
La intensidad de estas reacciones puede resultar desproporcionada respecto a la situación que las desencadena y generar importantes dificultades en las relaciones personales, familiares o laborales.
Cleptomanía
La cleptomanía implica una dificultad recurrente para resistir el impulso de robar objetos que normalmente no son necesarios para la persona.
El comportamiento puede ir acompañado de tensión antes del robo y sensación de alivio o gratificación después de realizarlo.
Piromanía
La piromanía se caracteriza por una conducta repetida relacionada con provocar incendios de forma deliberada, asociada a una fuerte atracción o impulso hacia el fuego y la conducta de incendiar.
Se trata de un trastorno específico y no debe confundirse con cualquier conducta relacionada con incendios o con actos realizados por otros motivos.
Trastorno por comportamiento sexual compulsivo
La CIE-11 incluye el trastorno por comportamiento sexual compulsivo dentro de los trastornos del control de los impulsos. Se caracteriza por un patrón persistente de dificultad para controlar conductas sexuales repetitivas, cuando estas terminan provocando consecuencias negativas o un deterioro importante en diferentes áreas de la vida.
Otros problemas relacionados con el control de los impulsos
También pueden existir dificultades relacionadas con el control de impulsos que requieren una valoración individualizada. No todas las conductas repetitivas o impulsivas constituyen un diagnóstico independiente y es importante diferenciar estos problemas de los trastornos obsesivo-compulsivos, las adicciones comportamentales y otros problemas psicológicos.
Síntomas de un problema de control de impulsos
Los síntomas dependen del tipo de conducta y de las características de cada persona, pero pueden incluir:
- Dificultad repetida para resistir determinados impulsos.
- Sensación de tensión o urgencia antes de realizar una conducta.
- Sensación de alivio o gratificación después de llevarla a cabo.
- Arrepentimiento o sentimiento de culpa posterior.
- Repetición de la conducta a pesar de sus consecuencias.
- Conflictos con familiares, pareja, amigos o compañeros.
- Problemas laborales, económicos o sociales.
- Sensación de pérdida de control sobre el propio comportamiento.
- Malestar psicológico relacionado con las consecuencias de los impulsos.
Tener alguno de estos síntomas de forma ocasional no significa necesariamente que exista un trastorno. El diagnóstico requiere una valoración profesional.
¿Por qué aparecen los problemas de control de impulsos?
No existe una única causa. Los problemas relacionados con el control de los impulsos pueden estar influidos por una combinación de factores psicológicos, biológicos y ambientales.
Además, pueden aparecer junto con otros problemas de salud mental. La ansiedad, la depresión y el consumo problemático de sustancias, por ejemplo, pueden coexistir con determinados trastornos del control de impulsos.
Por este motivo, una evaluación adecuada debe tener en cuenta tanto la conducta impulsiva como el estado emocional general de la persona y las circunstancias en las que se produce.
¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica?
Puede ser recomendable consultar con un profesional cuando los impulsos resultan difíciles de controlar o cuando las conductas asociadas empiezan a afectar a la vida cotidiana.
Algunas señales de alarma son:
- La conducta se repite aunque quieras dejar de realizarla.
- Las consecuencias están afectando a tus relaciones.
- Existen problemas en el trabajo o los estudios.
- La conducta provoca dificultades económicas o legales.
- Sientes que pierdes el control durante determinados episodios.
- Después de actuar impulsivamente experimentas culpa o arrepentimiento.
- Los impulsos generan un malestar importante.
- Has intentado cambiar el comportamiento sin conseguirlo.
Un psicólogo puede ayudarte a analizar qué está ocurriendo, identificar los factores que mantienen el problema y valorar las estrategias de intervención más adecuadas.
Tratamiento del trastorno del control de impulsos
El tratamiento depende del tipo de problema, su gravedad y las circunstancias de cada persona.
La psicoterapia, y especialmente determinadas intervenciones basadas en la terapia cognitivo-conductual, puede utilizarse para trabajar la identificación de desencadenantes, regulación emocional, control de impulsos y modificación de patrones de comportamiento.
Durante el proceso terapéutico pueden trabajarse aspectos como:
- Identificación de situaciones que desencadenan los impulsos.
- Reconocimiento de pensamientos y emociones asociados.
- Técnicas de regulación emocional.
- Desarrollo de estrategias para retrasar o evitar la conducta impulsiva.
- Aprendizaje de habilidades para afrontar situaciones difíciles.
- Prevención de recaídas.
- Mejora de las relaciones personales afectadas por el problema.
En determinados casos puede ser necesaria una evaluación médica o psiquiátrica, especialmente cuando existen otros problemas de salud mental asociados.
¿Se puede superar un problema de control de impulsos?
Sí. Los problemas relacionados con el control de impulsos pueden abordarse mediante tratamiento psicológico y, cuando es necesario, mediante un abordaje multidisciplinar.
La evolución depende de factores como el tipo de trastorno, su intensidad, el tiempo que lleva presente, la existencia de otros problemas asociados y la implicación de la persona en el tratamiento.
Buscar ayuda profesional puede facilitar la identificación del problema y el desarrollo de estrategias para recuperar progresivamente el control sobre las conductas que están causando dificultades.
Diferencia entre impulsividad y trastorno del control de impulsos
Ser impulsivo no significa necesariamente tener un trastorno.
Todas las personas pueden tomar decisiones impulsivas en determinados momentos. La diferencia está en la frecuencia, intensidad y consecuencias de esas conductas.
Un trastorno del control de impulsos implica un patrón de comportamiento que puede generar un malestar significativo o un deterioro importante en áreas relevantes de la vida.
Por eso, no es recomendable realizar un autodiagnóstico únicamente a partir de una lista de síntomas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una persona con problemas para controlar sus impulsos?
Es una persona que puede experimentar dificultades repetidas para resistir determinados impulsos o conductas, especialmente cuando estas generan consecuencias negativas y aun así continúan repitiéndose.
¿La impulsividad siempre es un trastorno?
No. La impulsividad puede aparecer de forma ocasional y también puede estar relacionada con diferentes circunstancias o problemas psicológicos. Para determinar si existe un trastorno es necesaria una valoración profesional.
¿Qué trastornos están relacionados con el control de los impulsos?
La CIE-11 incluye en esta categoría la piromanía, la cleptomanía, el trastorno por comportamiento sexual compulsivo y el trastorno explosivo intermitente, además de otras categorías especificadas y no especificadas.
¿El juego patológico es un trastorno del control de impulsos?
Actualmente, la CIE-11 clasifica el trastorno por juego de apuestas dentro de los trastornos debidos a comportamientos adictivos, no dentro del bloque de trastornos del control de los impulsos.
¿Los problemas de control de impulsos tienen tratamiento?
Sí. El tratamiento se adapta al problema concreto y puede incluir psicoterapia. En algunos casos también puede ser necesaria la intervención de otros profesionales sanitarios.
¿Cuándo debo consultar con un psicólogo?
Cuando la dificultad para controlar determinados impulsos provoca malestar, afecta a tus relaciones o interfiere en tu trabajo, estudios, economía o vida cotidiana, puede ser conveniente consultar con un profesional.
Encuentra un psicólogo
Si tienes dificultades para controlar determinados impulsos o una conducta está empezando a afectar a tu vida, un profesional de la psicología puede ayudarte a valorar tu situación.
Puedes consultar nuestro directorio de psicólogos en la Comunidad Valenciana y buscar profesionales según su ubicación y especialidad.
Ver psicólogos en Valencia →
Ver psicólogos en Alicante →
Ver psicólogos en Castellón →
Importante
La información de esta página tiene carácter divulgativo y no sustituye una evaluación, diagnóstico o tratamiento realizado por un profesional sanitario. Los síntomas descritos pueden aparecer en diferentes problemas psicológicos y no permiten establecer un diagnóstico por sí mismos.